Archivo mensual: junio 2021

El inmenso placer de la lectura…

Durante estos últimos cursos hemos compartido en el blog algunas de las lecturas profesionales sobre diferentes aspectos de la enseñanza/aprendizaje de las lenguas que han sido y son referentes para nosotras.

A estas alturas de un curso que ha sido especialmente intenso y complicado por motivo de la pandemia, la verdad es que, al pensar en qué lectura reseñar, solo podíamos pensar en la lectura como una promesa de descanso, relax, tiempo libre… Solo queríamos pensar en la lectura como placer, en el placer de la lectura.

Es por eso que en esta última entrada quereos compartir con vosotros y vosotras algunos libros, también ya emblemáticos, que celebran el gusto y el deseo de leer. Evidentemente hay muchos y muy variados pero nosotras hemos escogido tres ensayos y una novela, de diferentes épocas, que nos han conmovido especialmente y nos han hecho reafirmarnos en el tesoro que supone disfrutar con la lectura.

Empezamos por el último y vamos hacia atrás…

El Infinito en un junco

Empezamos en la actualidad con el celebradísimo y galardonado El infinito en un junco (2019) de Irene Vallejo. Un ensayo que trata de bucear en la historia de los libros retrotrayéndose a sus orígenes en la Antigüedad pero conectándolos también con el presente en una suerte de viaje de ida y vuelta recurrente.

El ensayo se plantea como un viaje a través de la Historia, espléndidamente documentado, que pretende responder a grandes preguntas como ¿Cuándo aparecieron los libros? ¿Cómo se han conservado hasta nuestros días? ¿Por qué algunos se convirtieron en clásicos? ¿Cuáles se han perdido?… Pero el hallazgo de la autora es abandonar el tono académico para escribir desde su propia experiencia personal de lectora y desde la emoción que los libros le provocan

“De niña creía que los libros habían sido escritos para mí, que el único ejemplar del mundo estaba en mi casa. (…)  Mis historias favoritas, que yo saboreaba en la cama, con la manta hasta la barbilla, en la voz inconfundible de mi madre, existían, claro está, solo para que yo las escuchase. (…) He crecido pero (…) cuando un relato me invade, cuando su lluvia de palabras cala en mí, cuando comprendo de forma dolorosa casi lo que cuenta, cuando tengo la seguridad -íntima, solitaria- de que su autor ha cambiado mi vida, vuelvo a creer que yo, especialmente yo, soy la lectora a quien ese libro andaba buscando.” (pag. 110)

Y, como buena narradora, consigue además hacer partícipe al lector de esta vivencia, nos involucra, nos seduce.

En definitiva, es el homenaje de una lectora apasionada a los libros y a todas las personas que a lo largo de 30 siglos de Historia han protegido y han salvado los libros para que hayan llegado hasta nosotros.

Leer contra la nada

Yendo hacia atrás en el tiempo, recuperamos ahora el ensayo “Leer contra la nada” (2017) de Antonio Basanta que, casualmente suele ser citado también por Irene Vallejo en algunas de sus entrevistas. De hecho, así se refiere a él en esta cita:

«Un festín en la estantería, un libro que siempre me inspira y nutre mi curiosidad. Cualquier página abierta al azar nos reserva un placer, un hallazgo, frases que reverberan. En este pequeño abecedario cabe una cartografía universal del amor a la lectura».  (Irene Vallejo)

Antonio Basanta ha dedicado toda su vida al fomento de la lectura y durante más de veinticinco años ha sido director general de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, de la que actualmente es vicepresidente.  Escucharle es un placer (podéis encontrar muchas intervenciones suyas en Youtube) pero leerle lo es aún más. 

«Me declaro lector enamorado de las palabras. Tal vez porque amar es la condición que más se asemeja al leer, también él, como el amor, pura emoción. Diálogo permanente. Mutua entrega». (pag. 12) Es una de tantas frases del libro con las que expresa su amor por le lectura. Pero al lado del amor, habla también de rebeldía “porque quien lee profunda y comprometidamente, se rebela…” (pag. 169)

Antonio Basanta parte de su propia experiencia lectora desde la infancia para ir desgranando todas las vivencias que nos ofrece la lectura, desde las de dejar volar nuestra imaginación perdiéndonos entre islas del tesoro y viajes espaciales hasta las de la rebeldía y el compromiso con el mundo que nos rodea y con nuestra propia vida.

“Leer es una forma de ser y de estar en la vida. Una forma de vivir nunca ajena a la emoción, al asombro, a la sorpresa. Leer es también como la vida, un misterio que se desvela poco a poco, lectura tras lectura” (pag. 47)

Pero además se remonta a la Antigüedad y va recorriendo el camino que los libros han recorrido hasta nuestros días, hasta recalar en las nuevas prácticas lectoras que supone la aparición de internet.

Pero entre todo ello, recomendamos especialmente el apartado “Lecturas de lectura” -que el autor va intercalando de manera recurrente entre los capítulos del libro- en el que nos regala una miscelánea de citas de grandes autores relacionadas con la lectura y los libros. Un verdadero placer.

Como una novela

Curiosamente, nuestro siguiente eslabón hacia atrás en el tiempo es el famoso ensayo “Como una novela” (1993) de Daniel Pennac que, por cierto, es citado también ampliamente por Basanta en su libro.

El libro de Pennac es un libro escrito, en realidad, para los adolescentes, con el objetivo de reconciliarlos con la lectura, pero arrasó en su momento entre el profesorado y entre la población en general. Es un canto al placer de leer, a la libertad del lector. La famosa frase con la que comienza el libro “El verbo leer no soporta el imperativo. Aversión que comparte con otros verbos: el verbo «amar»…, el verbo «soñar»…” (pag. 11) se convirtió en una máxima a la hora de plantear una nueva manera de entender la lectura en las aulas..

El ensayo de Pennac es un gran elogio a la lectura y su acierto fue, sin duda, el ir a contracorriente de toda una tradición académica que trataba con demasiada solemnidad el acto de leer para optar por recuperar su condición lúdica. Esto se refleja en su famoso decálogo sobre los Derechos del lector que, por su carácter revolucionario, se convirtió, desde su publicación, en un auténtico referente del propio libro y de una manera innovadora de entender la experiencia lectora. Seguro que lo conocéis pero nunca está de más recordarlo

Blogge@ndo

84 Charing Cross Road

Por último nos apetecía reseñar esta pequeña novela que nos parece una joya y un homenaje a la literatura.  “84 Charing Cross Road” (2002) de Helene Hanff. que luego se convirtió en una obra de teatro, una obra para televisión y una película.

La obra parte de la experiencia real de la autora y su correspondencia durante veinte años con Frank Doel, el jefe de compras de la librería anticuario Marks & Co., situada en esa misma la dirección en Londres.

Se trata de una novela epistolar que comienza con la carta que Helene Hanff, una joven escritora desconocida, envía en 1949 desde Nueva York a Marks & Co con un listado de libros difíciles de encontrar. Esta carta inaugura la relación epistolar entre la lectora y el librero. Veinte años más tarde, continúan escribiéndose, en una relación que mezcla el amor por los libros con los acontecimientos de sus vidas personales. Poco a poco, casi sin darse cuenta, pasan de la relación profesional a la familiaridad y de ahí a una intimidad casi amorosa. Esta correspondencia excéntrica y conmovedora que no ocupa más de 126 páginas es un pequeño canto al lugar que ocupan en nuestra vida los libros y las librerías.

¡Feliz verano y felices lecturas!