Archivo mensual: octubre 2018

¿Qué leen y cómo leen los jóvenes en la actualidad?

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Terminamos el curso pasado hablando de lectura  y retomamos el tema casi al comienzo de este nuevo curso. Hay muchas razones para ello. Por una parte, en nuestra comunidad es el tema estrella para este curso escolar: la elaboración del Plan Lector del centro, la presentación de la nueva página del Departamento sobre lectura Irakurgunea, (el enlace es a la versión en castellano y aporta muchos materiales para el Plan Lector) la preocupación por las evaluaciones PISA…. Y por otro lado -y más importante aún porque nace desde dentro-, la preocupación de cada uno de los profesores/as de lengua por el hecho de que sus alumnos y alumnas lean, entiendan y disfruten con la lectura.

Pero para que todo este esfuerzo y preocupación empiece a dar sus frutos lo primero que debemos hacer, a nuestro entender, es -como siempre que queremos poner un proyecto en marcha- conocer nuestro punto de partida, investigar  la realidad de  nuestro alumnado. hacer un diagnóstico de qué leen, cómo leen, dónde leen,… nuestros chicos y chicas…, en definitiva,  entender qué significa leer en el siglo XXI para la población joven y adolescente.

Es cierto que el profesorado hace su propio diagnóstico de la situación porque conoce la realidad de las aulas pero a veces se nos olvida que hay una realidad más allá, la del contexto social en el que se mueven los jóvenes de hoy en día, que está condicionando esa realidad, y que si no la conocemos difícilmente podremos influir en ella.

Precisamente, este curso pasado, en los cursos de verano de la UPV  pudimos contar con la presencia de Gemma Lluch que dentro del curso “El Plan Lector en el centro: leer para aprender, leer para disfrutar” nos ofreció los resultados de su investigación sobre  “¿Cómo leen los jóvenes en la actualidad?”. Podemos decir que nos dio algunas claves muy interesantes para ese diagnóstico: ha cambiado lo que leen pero sobre todo cómo leen. La lectura se mueve actualmente en la Red, y dentro de ella en las redes sociales, especialmente Youtube. La aparición de los Booktubers, por ejemplo, ha dado un espaldarazo a la lectura entre los jovenes y adolescentes que comparten sus gustos y sus experiencias lectoras en un ámbito informal que les resulta mucho más motivador que el de las cuatro paredes del aula. Se puede decir que el alumnado lee bastante más de lo que pensamos pero en gran medida fuera de nuestro alcance, y entiende la lectura, hoy más que nunca, como un hecho social. Podemos discutir sobre si nos gusta más o menos este nuevo modelo pero es el que se descubre en las últimas investigaciones realizadas. Como dice la propia Gemma: “Ni mejor, ni peor. Diferente”.

Pero hay algo más, la Red no sólo es vehículo para compartir las lecturas o recomendar libros. La propia Red genera una lectura diferente (ver Competencia lectora: leer para aprender), en el contenido y en la forma: el hipertexto, los nuevos géneros textuales digitales (fragmentados, multimodales, interactivos, colaborativos, remixeados…) vinculados a menudo a las redes sociales (blogs, Twiter, Facebook, Instagram…), los medios de comunicación digitales o incluso una nueva forma de literatura que crece y nace en la Red.

Para ahondar en el tema os recomendamos un libro publicado por Ariel y la Fundación Telefónica  titulado “¿Cómo leemos en la sociedad digital? Lectores, booktubers y prosumidores” en el que varios autores, entre ellos la propia Gemma Lluch, reflexionan sobre estas nuevas formas de lectura. El libro, que se puede descargar en PDF, tiene capítulos tan sugerentes como  “Los jovenes y adolescentes comparten la lectura”, “El Quijote o Tirant lo Blanc entre blogs y Google Maps”,  “Itinerarios del yo en un cuarto propio conectado”, “Mujeres que leen”, etc. 

 

Tenemos, por tanto, que conocer esta nueva realidad si queremos desarrollar la competencia lectora y el hábito lector en nuestro alumnado. Como dice Gemma en uno de los artículos del libro (“Los jovenes y adolescentes comparten la lectura”)“(…) se han reemplazado los espacios tradicionales donde habitualmente se practicaba la lectura (la escuela y la biblioteca) por la Red o, dicho con otras palabras, los lectores adolescentes y jóvenes atraídos por los influencers se han mudado de los edificios de ladrillos a la nube, de las estructuras fijas a las estructuras líquidas”.

A partir de aquí es posible hacer propuestas que respondan a las necesidades y a los intereses de los chicos y chicas. Fuera de ese contexto es muy posible que nuestro esfuerzo sea en vano. 

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