Archivo diario: 13 febrero 17

OTRA MIRADA SOBRE PISA: UNA REFLEXIÓN DE FELIPE ZAYAS

Como ya hemos comentado en una entrada anterior, ante el ruido mediático en relación a PISA, en este blog hemos querido recabar la opinión de los profesionales verdaderamente implicados en el tema: el profesorado y los expertos teóricos. En esta entrada, tenemos el placer de contar con la reflexión de Felipe Zayas que, además de ser docente de secundaria, es un reconocido experto en la materia. Gracias Felipe por tu interesante aportación al debate.

Sobre la evaluación de la lectura de PISA, lo qué más nos interesa a los profesores, a mi juicio, es el marco teórico, en el que se define el concepto de competencia lectora y se analizan sus componentes, se describen los tipos de textos y se distinguen distintas situaciones de lectura de acuerdo con sus diversas finalidades. En definitiva, el marco teórico de PISA ayuda a establecer qué es un lector competente, y, con ello, nos orienta sobre cómo organizar la enseñanza y el aprendizaje de la competencia lectora.

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En este marco teórico se distinguen los siguientes componentes de la competencia lectora:

  1. Extracción de informaciones concretas de diversas fuentes y con diferentes finalidades.
  2. Comprensión general del texto: identificación del propósito del texto, de las acciones verbales que se llevan a cabo y de las ideas principales.
  3. Interpretación de lo leído: reconocimiento de cómo está organizada la información en el texto y de las relaciones entre sus partes.
  4. Reflexión sobre los contenidos del texto a partir de informaciones contenidas en otras fuentes o del conocimiento del mundo del lector.
  5. Reflexión sobre la forma del texto: valoración de su adecuación de acuerdo con su la finalidad y el género discursivo.

La enumeración de estos componentes pone de relieve la complejidad de los conocimientos, las habilidades y las estrategias que están involucradas en la competencia lectora. Y también la necesidad de ajustar la práctica docente a estos objetivos.

Pero hay que tener en cuenta que PISA no evalúa contenidos curriculares de la materia de lengua y literatura, sino la competencia lectora que los escolares han adquirido en el conjunto de las materias. La reflexión sobre la actuación didáctica en el campo de la competencia lectora ha de empezar por el papel de la lectura en el conjunto de las áreas y materias del currículo. La búsqueda y selección de información en diversas fuentes, el contraste de la información, su reelaboración y aplicación a  la resolución de problemas diversos, etc.  han de convertirse en el eje del aprendizaje.

Enseñar a leer y a comprender es, pues, tarea de todas las materias, pero la clase de Lengua y Literatura está especialmente involucrada, puesto que sus contenidos curriculares consisten fundamentalmente en el desarrollo de la competencia lingüístico-comunicativa. Los profesores de lengua hemos de plantearnos la cuestión de si nuestra práctica docente es coherente con los objetivos relacionados con esta competencia. ¿Abordamos en nuestras actividades de comprensión lectora sus diversos componentes? ¿Ayudamos a los alumnos a que aprendan a interrogar a los textos en todas estas dimensiones? ¿Ponemos en relación la lectura de los textos con la composición de otros textos del mismo género discursivo o de géneros diferentes? ¿Usan nuestras alumnos diversas fuentes para construir sus conocimientos lingüísticos y literarios?

Un uso, a mi juicio inadecuado, de PISA es utilizar sus pruebas como modelo para actividades de comprensión lectora, con la creencia de que estos cuestionarios pueden servir para una enseñanza directa de estrategias de lectura. Por el contrario, me inclino por situar las actividades de lectura en contextos de aprendizaje que les den sentido. Leer para escribir es uno de estos contextos de aprendizaje posibles.

En La competencia lectora según PISA. Reflexiones y orientaciones didácticas doy algunas claves para la enseñanza de la competencia lectora, no solo a partir de los documentos de PISA, sino también relacionándolos con trabajos fundamentales sobre la lectura, como los de Emilio Sánchez Miguel e Isabel Solé.