JOAQUÍN MARTÍNEZ SÁNCHEZ TE REGALA UNA ACTIVIDAD TIC

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Hoy se asoma a este blog Joaquín Martínez Sánchez (@joaquineku), profesor de Lengua Castellana y Literatura del IES de la Estación de Cártama de Málaga. Joaquín es una presencia reconocida dentro de la red educativa. Sus reflexiones sobre la enseñanza, sobre la función de la escuela, sobre el aprendizaje… nos colocan siempre ante una visión de la educación como un elemento transformador de la realidad, superador de las diferencias y con un claro componente inclusivo.

Joaquín mantiene un blog, Memoria habitante en…, y una fuerte presencia en las redes sociales ya sea a través de su cuenta en Twitter o en GooglePlus entre otras. Para nosotras el rasgo más admirable de Joaquín es su faceta de creador innagotable de proyectos de trabajo profundos, diferentes, con un claro sentido social y en contacto directo con la realidad. No es necesario presentar “El barco del exilio”, proyecto de trabajo que contribuyó a recuperar (o a crear…) la memoria histórica de un gran número de alumnos y alumas y que es un hito dentro de los proyectos colaborativos que han aparecido en los últimos cuatro o cinco años en la red.

Ahora anda ocupado en nuevos proyectos como el que nos presenta en esta entrada con generosidad, con reflexión y con entusiasmo; tres componentes indispensables en la profesión de educador.

Muchas gracias,  Joaquín,  por tus palabras.

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TIC-TAC, TIC-TAC, señor X

¿Son un obstáculo o un medio?

¿Incide el uso de las TIC sobre una nueva crisis del humanismo, en la cultura y en la educación, que tuviera como resultado una epifanía de la técnica sin contenidos y sin verdadera humanidad? ¿Promueve el desarrollo humano?

Desde que mis compañeras de @Bloggeando me invitaron a hacer memoria de mi relación educativa con las TIC, vengo dándole vueltas a ese amor absorbente que me ha sacado de mis casillas, con el que he compartido muchas noches de pasión y de creación, que me ha robado tiempo para la lectura en papel y me ha dado, a cambio, experiencias multimodales de todos los colores.

Un amor fou que me ha permitido cumplir sueños dados por imposibles, como producir una tesis de veinte años sobre el aprendizaje a través de las narraciones (es decir, pedantemente dicho, una didáctica del storytelling desde sus orígenes chamánicos hasta la última gran novela), o culminar una investigación sobre el Tu’un Savi (“palabras de la Lluvia”), una lengua amerindia de raíces milenarias y ponerla al servicio de sus hablantes en forma de un proyecto de I+D (sin subvenciones), destinado a revitalizar su uso en las redes sociales, al menos por parte del pueblo migrante que maneja los medios digitales, canta en Youtube y denuncia la matanza de Ayotzinapa en Facebook. Llevo dos años navegando con El Barco del Exilio a través de la memoria recobrada del exilio español y latinoamericano; tragando agua con los inmigrantes y los refugiados, viviendo las luchas de los supervivientes que dejan atrás las fauces abiertas del Leviatán y tropiezan con las puertas cerradas del cielo. He comprobado que los aprendices de las escuelas del siglo XXI no son indiferentes a estas vivencias y andanzas sobre el mar, gracias a su capacidad de comprender las narraciones e identificarse con los protagonistas reales de vidas míticas, más allá de los límites de la ficción. De tal manera, se cierra un bucle: los aprendizajes de hoy también ocurren a través de la web, como antes por medio de un ritual en la plaza o de la literatura leída en el retrete (etimológicamente hablando).

Ahora bien, hay una parte de engaño en posturas que tratan a las TIC con una reverencia opaca, sin relación con lo verdaderamente sagrado: el presente y el futuro de los aprendices. ¿Están sirviendo las TIC para multiplicar las conexiones neuronales o para generar un caos neuronal, traducido en síndromes aún no etiquetados y en dificultades de aprendizaje de todos conocidas: falta de concentración, jaleíllo sin atención y socialidad sin contenidos, adicción a los juegos en dispositivos móviles, descontrol emocional? Me parece que la pedagogía tiene que someter los medios técnicos a sus objetivos, los cuales se establecen en la comunidad de aprendizaje: contribuir al desarrollo humano de los aprendices, para que sean capaces de resolver problemas, reforzar su identidad personal y trabajar en equipo.

Pues bien, las demandas de fondo necesitan que recuperemos el humanismo perdido o desgastado por la competitividad tecnológica entre países, centros, docentes y alumnado. Las pruebas PISA son una contrafigura de la brecha digital, profundizada por la crisis. El conectismo concebido como relaciones entre nodos de información, e incluso como un PLE sin ZDP: un entorno puramente tecnológico, no propicia interacciones humanas, ni facilita el desarrollo próximo. Se necesitan más personas en las aulas, no menos, cuanto más abundantes y diversos sean los recursos técnicos. Niñas y niños con tabletas en la mano tienden a evadirse, si no están comprometidos en el juego de aprender. Necesitamos pares más capacitados en grupos cooperativos y voluntarios adultos en grupos interactivos.

Además de las conexiones y las interacciones, también es imprescindible la biografía. Necesitamos entender cómo se descubrió el radio, además de saber que se descubrió, de manera que yo mismo pueda descubrirlo de nuevo. En primera y en última instancia, los seres humanos aprendemos relatando: es decir, creando narraciones que vinculan todas nuestras experiencias y las personifican en rostros reales o ficticios. A ese relato educativo, cuando se escribe en el entorno digital con textos multimodales, lo llamamos portafolio (portfolio, porfolio). En el fondo, y a veces en la forma, una especie de autobiografía nutrida por las TIC.

 Al grano TIC

Diseñar una experiencia de aprendizaje por medio de las TIC comienza por imaginar las acciones, reacciones e interacciones de los aprendices en su entorno real; y en utilizar las TIC para expandir o multiplicar sus posibilidades. ¿Cómo voy a conseguir que las niñas y los niños se interesen por la propuesta? ¿Cómo evitar que se sientan fracasados desde el primer intento? ¿Cómo alentar el trabajo en grupo y, a la vez, prevenir la dispersión que, inevitablemente, ocurre en distintas fases del proceso? ¿Cómo se puede comprometer a las familias en el proceso de enseñanza y aprendizaje, más allá de la orden “haz los deberes”? ¿Cómo conseguir que la experiencia perdure en intensidad y profundidad a lo largo del tiempo? ¿Cómo diversificar las fuentes del aprendizaje sin caer en la “infoxicación”? ¿Cómo implicar a otros agentes externos en el proceso, de modo que la mera lectura digital se convierta en un proceso de socialización del conocimiento?¿Cómo conseguir que los aprendices revisen y mejoren el producto final, elaborado con una combinación de aplicaciones? ¿Cómo animarles a que sean protagonistas de ese relato que llamamos “portafolio”, en el que intervienen como destinadores y emisarios, investigadores e investigados, heroínas-ayudantes, creadores y evaluadores?

Todo lo dicho dibuja el perfil de un proyecto modelado con el ABP, para el que resulta crucial el entrenamiento en el trabajo de equipo. Pero también prescribe una experiencia de educación expandida, a través de las redes sociales. Además, supone un conocimiento previo o simultáneo de la técnica en forma de aplicaciones (que generan problemas y requieren soluciones). Tanto o más, implica un método de investigación y unas “rutinas cognitivas”: selección de datos, razonamiento por comparación y síntesis, inventiva.

Si me lo hubieran dicho antes de empezar, habría elegido ser bombero. Pero he aquí que los bomberos necesitan organizar un proyecto de trabajo con similares características… La solución pasa por crear, desde el principio del curso, un entorno personal de cooperación para el aprendizaje: un COLE (Collaborative Learning Environment, en sentido amplio). La red de aprendizaje comienza por las familias y los demás compañeros del propio centro, sigue con otros docentes de distintos centros (proyectos colaborativos); pesca, con suerte, otros agentes sociales y profesionales. Sin duda que las redes sociales en el medio digital facilitan mucho el hermoso tejido humano, hasta el punto que se ha confundido con la web misma; pero ocurrió al contrario. Fue tejido con una continua demanda de relación social para vivir y aprender.

El segundo o tercer paso consiste en elaborar un portafolio inicial del proyecto, haciendo uso de los editores de páginas web. Todas las tareas tienen que estar previstas en ese primer diseño. Como resulta materialmente imposible, habrá que estar dispuesto a introducir los cambios y añadidos que sean necesarios durante su realización.

Los siguientes pasos se generan en las relaciones y en las mentes de los aprendices, teniendo en cuenta que poco permanecerá en su mente si no ocurre y se internaliza en forma de diálogo. Mientras tanto, toman notas, elaboran guiones, documentan, crean y revisan. El portafolio final es una creación de la comunidad que aprende, compuesta por su biografía socializada.

Biografía social de FGC

Veamos ahora el proyecto que tengo entre manos: “Biografía social de FGC”. Dicho así, carece de emoción y de motivación. Se trata de un cartameño nacido en la pobreza rural, crecido en la República, exiliado y asesinado en Mauthausen con solo 29 años. El final de su vida podría haber sido “la Nueve” que entró a liberar París, o una nueva oportunidad en México. Pero antes fue hecho prisionero por los nazis.

Siguiendo el enlace se pueden consultar sus fases y sus áreas temáticas. El producto final, como respuesta a este reto, consiste en narrar de manera imaginativa la biografía de un joven nacido hace un siglo (1912), después de haber documentado otras existencias contemporáneas: entrevistas a los ancianos del pueblo, lectura y captura de imágenes en documentales, reportaje sobre los elementos materiales que subsisten desde aquella época en la Estación de Cártama. Todas las actividades se realizan empleando aplicaciones de los dispositivos móviles. Los productos realizados con Book Creator, Storehouse, etc., se incluirán en la web portafolio; y, por último, si no hay otros impedimentos, se enviará a examen por el Museo de la Autonomía de Andalucía.

Hay una red de docentes que han hecho suyo el propósito de recordar a los exiliados andaluces, mujeres y hombres, en el 75 aniversario de su expatriación forzosa. La mayoría se han ofrecido a responder a las preguntas de los aprendices, si las hubiera, como socios/as del proyecto, a través de interacciones mediadas por las TIC. A ellos hay que sumar el cronista oficial de Cártama, que respondió personalmente en las aulas, junto con el historiador Carlos Hernández de Miguel, quien acaba de publicar Los últimos españoles de Mauthausen. Carlos ha creado un acontecimiento transmedia, en cuyo transcurso combina el género de la investigación con las entrevistas a los supervivientes, un archivo multimedia y un relato en tiempo real, a través de Twitter, usando el avatar de una persona que transmite sus vivencias “desde el campo”. Una oportunidad para aprender que no hemos creado nosotros, pero podemos recrear.

El microproyecto se inscribe dentro de un proyecto educativo interdisciplinar, del que participan casi todos los docentes del centro: “Historia de un/a aprendiz”. Incluye la autobiografía que están elaborando niñas y niños, sus lecturas sobre el género biográfico y la novela de aprendizaje; pero también los cuestionarios de la evaluación inicial. Las familias de los tres cursos de 1º ESO han participado y participan a través de la página del Proyecto Cártama en Facebook y se coordinan entre ellas por medio de sendos grupos en Whatsapp.

En intersección con el proyecto educativo del centro, organizado en forma de proyectos interdisciplinares, se inscribe la programación del curso, a la que tiene acceso directo la comunidad de aprendizaje, que ha intervenido, y sigue haciéndolo, en las decisiones didácticas.

Aprovecho la invitación de Bloggeando para invitar, a mi vez, a las personas interesadas, docentes o curadores de contenidos, a que participen en el proyecto usando su cuenta de Twitter y dirigiendo sus mensajes a @exilioyregreso, la matriz del “Barco del Exilio”. Sea como sea, as you like, espero encontraros en el camino y compartir experiencias que nos hagan más humanos, más aprendices y menos desaprensivos.

“TIC-TAC, TIC-TAC, señor X”. ¿Estamos cambiando el mundo? ¿Aprendemos? Un poquito.

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6 Respuestas a “JOAQUÍN MARTÍNEZ SÁNCHEZ TE REGALA UNA ACTIVIDAD TIC

  1. El proyecto me parece increible, pero más me gusta la manera que tienes de exponer cómo llevar a cabo un proyecto ABP.
    ¡Magnífica manera de exponerlo!
    ¡Felicidades, Joaquín!

  2. Muchísimas gracias, Maru. Lo que en realidad quiero es atraer a más amigos/as para disfrutar trabajando en equipo y aprendiendo juntos. Si no fuera así, el trabajo sería una metáfora del campo de concentración… Un abrazo!

  3. Joaquín siempre contagia pasión por enseñar y ganas de aprender. Es un placer tenerlo por aquí de invitado y tenerlo también de amigo en las redes. Un abrazo.

  4. Es impresionante el despliegue de ideas y recursos.

  5. Marcos Cadenato

    ¡Qué barbaridad, Joaquín! ¡Qué cantidad de ideas, de proyectos, de contenidos, de sugerencias, de invitaciones… y todas muy muy sugerentes! ¡Felicidades!

  6. Sabéis que soy vuestro aprendiz, así que ¡muchas gracias, maestros/as Toni, Lu, Marcos y toda la plana que ha reunido Bloggeando! Os sigo siguiendo.

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