LA LECTURA COMPARTIDA: UNA ESTRUCTURA COOPERATIVA PARA DESARROLLAR ESTRATEGIAS DE LECTURA

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En la entrada anterior  reseñábamos el curso organizado por el Berritzegune Nagusia CAMINOS PARA EL DESARROLLO DE LA COMPETENCIA LECTORA. En ella compartíamos las presentaciones de Daniel Cassany (@dancassany) e Isabel Solé, que nos ofrecieron el marco teórico de la competencia lectora. La otra parte del curso, como ya apuntábamos, constaba de diferentes experiencias de centros.

Un eje común entre las  experiencias que se presentaron en el curso fue el uso de la interacción entre iguales como potente estrategia para desarrollar la competencia lectora (tertulias dialógicas, lectura en pareja, lectura compartida…). Frente a la idea más extendida de la lectura como actividad solitaria, hay que decir que la interacción entre iguales ayuda de manera muy significativa a la mejor comprensión de un texto y puede ser igualmente una oportunidad para aprender las estrategias de lectura e incluso el gusto por los libros. Así lo señala Isabel Solé en su libro Estrategias de lectura.

La experiencia que nosotras presentamos en el curso está relacionada con el aprendizaje cooperativo que, como ya hemos comentado en entradas anteriores, venimos trabajando con los centros estos últimos años en un Seminario del Berritzegune de Basauri-Galdakao, vinculado al programa Cooperar para aprender/Aprender a cooperar del equipo de Père Pujolas y José Ramón Lago de la Universidad de Vic.

Aunque casi cualquiera de las estructuras cooperativas que trabajamos en el Ámbito B de este programa son apropiadas para trabajar muchas de las estrategias de lectura que se recomiendan para antes y después de la lectura de un texto (Folio giratorio, Lápices al centro, Parada de tres minutos, Juego de palabras…), hay una que nos interesa destacar especialmente porque  se vincula directamente con la competencia lectora y es muy adecuada para “durante la lectura”: La lectura compartida.

El sentido de esta estructura es que los alumnos en grupos de cuatro se repartan las tareas a la hora de leer un texto. Dividido el texto en cuatro partes, el primero lee el primer párrafo, el segundo hace un resumen de lo leído y los otros dos completan el resumen; ahora el segundo lee el segundo párrafo, el tercero hace el resumen… y así sucesivamente. Así, esa fase de la lectura del “durante” en la que a menudo les dejamos solos frente al texto se ve aquí favorecida por la ayuda mutua. Evidentemente, la comprensión del texto trabajada y conseguida entre los cuatro – incluido el contraste de puntos de vista, las argumentaciones para explicar o discutir el resumen realizado, etc.-  resulta mucho más rico y profundo que la que se puede lograr en una lectura en solitario, y los alumnos que más dificultades tienen contarán con un ayuda extra de sus iguales que colaborarán a que consiga una mejor comprensión del texto y de quienes aprenderá que hacen otras personas para comprender un texto.

Como ya sabemos,  realizar el resumen de cada párrafo según se va leyendo el texto -que es la estrategia que aquí se utiliza- es una de las estrategias que se recomiendan  durante la lectura, pero a nuestro entender esta estructura cooperativa se puede enriquecer  integrando en ella no sólo esta sino otras de las estrategias de lectura propias de la fase de “durante la lectura”, como por ejemplo: marcar y tratar de explicar las palabras desconocidas o difíciles, adjudicar un título o palabra clave a cada párrafo, fijarse en los elementos gráficos si los hubiera, elaborar hipótesis al hilo de la lectura, etc. Así, el primer alumno puede leer el primer párrafo pero el segundo puede, por ejemplo, haber apuntado las palabras desconocidas o difíciles y tratar de explicarlas con la ayuda de los demás, el siguiente hacer el resumen y el último adjudicar una palabra clave al párrafo, o hacer una hipótesis; o el primero, antes de leer el párrafo que le corresponde, se debe fijar en los elementos gráficos, el segundo leerlo, el tercero…, y así sucesivamente, incluyendo diferentes estrategias de lectura. Es decir, que no perdiendo de vista las dos condiciones que deben cumplir las estructuras cooperativas como son la participación equitativa y la interacción simultánea, podemos flexibilizar y adecuar la estructura para convertirla en una potente oportunidad para desarrollar en el alumnado las estrategias de lectura a través de su entrenamiento sistemático dentro de un equipo cooperativo.

En definitiva, se trata de brindar a los alumnos y alumnas situaciones de aprendizaje en las que, ayudados de sus iguales y favoreciendo el intercambio entre ellos/as, tengan mejores experiencias de lectura y puedan ir incorporando estrategias que les permitan poco a poco convertirse en lectores autónomos y competentes

Os dejamos aquí la presentación que utilizamos en el curso para presentar la experiencia.

2 Respuestas a “LA LECTURA COMPARTIDA: UNA ESTRUCTURA COOPERATIVA PARA DESARROLLAR ESTRATEGIAS DE LECTURA

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