LA REFLEXIÓN SOBRE LA LENGUA

Desde nuestro trabajo como asesoras percibimos que uno de los dilemas  que suele plantear nuestra materia es el enfoque de la reflexión lingüística. Son varios los aspectos problemáticos de esta reflexión:

En principio, es complicado encontrar un encaje adecuado a la reflexión dentro de las actividades de enseñanza aprendizaje de la lengua. Se suelen encontrar posturas contrapuestas tal como reflejaba Felipe Zayas en una entrada reciente. En unos casos (la mayoría) los contenidos de trabajo ligados a la reflexión son el eje de las programaciones. En otros casos, sin embargo, se van trabajando diferentes contenidos relacionados con los usos lingüísticos que se trata de desarrollar en cada momento. No hay duda de que esta segunda opción es mucho más adecuada al enfoque de la materia que presentan los currículos actuales que otorga a la reflexión lingüística un papel supeditado a la mejora de las capacidades comunicativas de alumnos y alumnas.

Un segundo problema, de difícil solución como el anterior, es la base disciplinar desde la que se enfocan o con la que se seleccionan los contenidos de reflexión sobre la lengua. Nuestra fuente epistemológica no es tan homogénea o no está tan asentada como en otras materias. Por esta razón, tanto el profesorado como el alumnado vive inmerso en un sinfín de nomenclaturas diferentes, obligados a utilizar diferentes versiones de un mismo metalenguaje. Esta situación se complica en situaciones plurilingües en las que el alumnado trabaja con diferentes lenguas. En este contexto la ayuda del Tratamiento Integrado de Lenguas es imprescindible para ordenar y dar coherencia a los enfoques y contenidos de las diferentes lenguas.

En tercer lugar, es necesario llevar a la práctica una revisión de los contenidos sobre los que versa la reflexión lingüística. Esta revisión debe de ir acompañada de una nueva selección de contenidos relevantes para promover la mejora del uso. En este aspecto, es necesario trabajar con contenidos que vayan más allá de la frase y de la palabra, dando entrada en las actividades de reflexión sobre la lengua a contenidos relacionados con el nivel contextual y con el nivel discursivo de la lengua. Muchos de los contenidos relacionados con estos niveles son de introducción reciente (no en los currículos pero sí en las aulas) por lo que son necesarias ayudas para clarificar conceptos.

El Instituto Cervantes en su página  BIBLIOTECA DEL PROFESOR ha realizado un DICCIONARIO DE TÉRMINOS CLAVES que puede ser de gran ayuda para revisar conceptos, aclarar términos, etc. La explicación que acompaña a cada una de las entradas de este diccionario se completa con una bibliografía básica y otra avanzada sobre cada uno de los temas para permitir a quien lo desee profundizar sobre los mismos. Sin duda, este diccionario constituye una herramienta de gran utilidad para el profesorado de Lenguas.

Un último aspecto problemático de la reflexión sobre la lengua es la tipología de actividades que se realizan habitualmente en las aulas. Pero… esto lo dejamos para otra entrada.

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6 Respuestas a “LA REFLEXIÓN SOBRE LA LENGUA

  1. No conocía el Diccionario de términos clave de ELE del Instituto Cervantes, pero en su día publiqué una entrada con el título de Universo Cervantes, porque, en efecto, es todo un universo el que nos ofrece esta institución. Una nueva y útil herramienta.
    Respecto a la reflexión lingüística que proponéis no sé qué decir: quizá que la postura más ecléctica sea utilizar todos los métodos, todos los medios y tratar de conseguir que nuestros alumnos dominen las cuatro destrezas básicas. Y ya sabéis: los sueños, sueños son…

  2. Completo diccionario. Quizás un poco técnico y quizás demasiado dirigido a reflexiones y metodología de profesores de Español como L2… aunque como siempre he defendido, tenemos tanto que aprender de esta materia…
    Buen enlace. Gracias. Siempre está bien confirmar o concretar el significado de palabras que utilizamos a veces.

  3. Con la terminología hemos topado.
    Si topamos los docentes, el daño es menor. Pero… ¿qué pasa cuando son los alumnos los que tropiezan con palabras difíciles para designar cuestiones gramaticales? Pues que se levanta ante ellos un muro que les impide avanzar en el conocimiento de la lengua.

  4. Tal y como dices Marcos, la página del Instituto Cervantes es un filón para explorar con detenimiento. Hay cantidad de recursos, materiales, ideas, etc. de todo tipo. Imprescindible.

  5. Pues sí Patxo, muchas veces necesitamos de estos documentos intermedios que nos facilitan el acceso a, por ejemplo, las últimas corrientes de lingüística para seguir aprendiendo que es nuestra obligación.

  6. El problema que apuntas es muy interesante Lu y tiene mucho que ver con el tema que hemos dejado pendiente de las actividades de reflexión sobre la lengua. La terminología es un problema cuando los distintos profes de lenguas llamamos a lo mismo de formas diferentes sin ponernos de acuerdo entre nosotros. El que las palabras sean difíciles no tendría que ser problema si se entiende lo que hay detrás y se les facilita que se representen lo que hay tras ellas. El tema es largo y complejo, pero ahí estamos.

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