
Pues, ahí va…, al toro, por los cuernos y a lo José Tomás -con polémica, por la puerta grande y por derecho-.
He corregido los exámenes de Selectividad de dos centros (público y privado) y, como la anónima y perpleja profesora de Barakaldo, alrededor de la centena, 88 exámenes exactamente. Y mi experiencia es bien distinta. Desconozco el porcentaje de alumnos que ha entendido el texto, pero ni es tan desastroso el comentario en general, ni se han quedado en la anécdota en particular; ni han dejado de explicar qué tipo de texto es, ni han dejado de señalar las funciones lingüísticas dominantes, ni han dejado de dar su opinión personal.Como el periodista que escribió el artículo, admito que la ironía de Arturo Pérez Reverte es tan sutil “como el cañonazo de un galeón“, acepto que la argumentación de bastantes alumnos es excesivamente infantil muchas veces, pero de ninguna manera acepto el titular. Lo siento, soy un raro, pero no entiendo cómo se puede afirmar que “la mitad de los examinados de Selectividad no entendieron un artículo de Pérez Reverte” después de corregir casi un centenar de exámenes de Lengua, correspondientes a tres colegios diferentes.
Como dijo el maestro: “soy hombre de cuentos y no de cuentas“, pero si el universo del que hablamos es de 7.828 y el número de aprobados es del 95,54% y, por lo que hemos oído los correctores, la prueba de inglés ha sido especialmente dura y alguna que otra optativa técnica también… pues, sinceramente no me salen las cuentas. Cierto, lo sé, cuando uno lo que hace es “tontos por ciento” y nunca ha sabido muy bien para qué sirve el número e, pues es normal que no entienda esas cifras. Es más, aquí es, precisamente, donde he encontrado algo que muchos alumnos no han entendido. Cuando leen en el texto: “cuatro de cada diez ciudadanos madrileños…”, interpretan “muy pocos reciclan”,”nadie recicla en este país”, “menos de la mitad recicla”…, es decir, no han entendido que el 60% de la población de Madrid sí recicla. Me recuerda la noticia que apareció hace poco en la prensa donde se afirmaba que un porcentaje altísimo de británicos no entendía conceptos como el “50% de rebaja”, “compre 3 y pague 2″, “el segundo artículo un 30 % menos”… Vamos, que donde hay problemas es en los números, en las Matemáticas, no en la Lengua.
Pero volvamos a las letras… Por poner un sólo ejemplo y sin ánimo de ser pesadito, cuando un alumno escribe que el tema del texto de Pérez Reverte es “Ineficacia de las leyes de reciclaje en España“, se puede objetar que no ha entendido el texto, pero humildemente, creo que están las tres palabras que definen el texto en cuestión: ineficacia, leyes y reciclaje. Porque, sí, efectivamente, el padre de Alatriste escribe sobre las leyes, normativas, legislación vigente del reciclaje en España, de su aplicación, de su falta de cumplimiento y de las ratas de basurero. El título del artículo “del maestro de esgrima” es literalmente: “Reciclaje, ayuntamientos y ratas de basurero”, pero en el periódico leemos en dos ocasiones: «Sólo tenían que resumir el texto en unas pocas líneas -prosigue la examinadora-. Pero casi todos se detuvieron en el reciclaje, sin llegar al fondo de la cuestión» o «se queda en la simple anécdota cuando se enfrenta a una lectura».
Ojo, no podemos confundir tema y título, pero digo yo: quedarse con el reciclaje ¿qué es exactamente?: ¿darle muchísima importancia al hecho de que el escritor tuviera 486 cubos de basura?, ¿a la acción de los “miserables traperos”?, ¿la acción del autor pintando QLRVPM en las bolsas?… Me explico: cualquiera de las preguntas anteriores son meras anécdotas sobre el tema del texto; insisto, sobre el tema del texto. ¿El reciclaje?, no… la ineficacia de la legislación sobre el reciclaje. Si además se va más allá y se quiere ver una metáfora sobre otros incumplimientos, infracciones, alegalidades o ilegalidades que pueblan la piel de toro, pues perfecto, pero, insisto, una metáfora es una metáfora y su interpretación es libre, profunda, estudiada y personal. ¿Estará de acuerdo Arturo Pérez Reverte con esta interpretación? Tal vez sí. O tal vez no. Quizá le parezca que lo que dice el texto es lo que dice, sin más hostias. Prometo preguntárselo en cuanto pueda y prometo escribir aquí su contestación. Sin poner ni quitar una coma, porque por cierto, el artículo publicado en el Semanal apareció mutilado en el examen de Selectividad. Y esto es así, objetivo… Lo tengo delante, carajo. Se ha alterado la puntuación, la redacción, la división en párrafos original sin avisar al lector con los habituales corchetes y puntos suspensivos […] y, aun con todo, leemos que los alumnos no entienden lo que leen. ¿Y el que selecciona el texto y lo mutila?, y ¿el corrector? Y ¿el periodista? No, por favor, lo único claro es que «pocos estudiantes entendieron lo que habían leído». Quizá leyendo el texto en su integridad cambiarían los tercios, continuando con la imagen taurina.
En suma, llevo años corrigiendo exámenes de Selectividad y comentarios de texto y no seré yo quien diga que todos los alumnos entienden un texto o no, lo que diré es si tal o cual alumno por lo que ha contestado en su examen parece que lo ha entendido o no. Y no suelo pecar de excesivo paternalismo. Por esto mismo me atrevo a decir que en general, en un porcentaje muy alto, cercano al 95% -diría yo, si me apuran- de los exámenes que he corregido ha entendido el texto de Arturo Pérez Reverte. Es fácil hacer leña del árbol caído y los alumnos reciben nuestras críticas cuando lo merecen, pero también cuando no. Es lo más fácil, es lo más noticiable y es lo que mejor vende. Siempre. “Good news, no news”, que decía el clásico del periodismo.
Marcos Cadenato Chaning
Artículo de El Correo
http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/prensa/20070615/portada_viz/mitad-examinados-selectividad-entendieron_20070615.html
Texto original de Arturo Pérez Reverte
http://www.xlsemanal.com/web/firma.php?id_firma=3732&id_edicion=1867